Mudanzas el Cid.

Cómo empaquetar para una mudanza, en 5 sencillos pasos

Parte esencial en cualquier mudanza, el proceso de empaquetar y desempaquetar los bienes consume una tercera parte de este trámite. Especialmente para los primerizos, los errores están a la orden del día, y pueden alargar y encarecer esta experiencia. Así pues, ¿cuál es el modo de hacerlo correctamente?, ¿cómo empaquetar para una mudanza?

Comenzar de 1 a 2 semanas antes del ‘gran día’, aprovisionarse de cajas y materiales de relleno, precintarlas adecuadamente para prevenir roturas o envolver los muebles y objetos más pesados con plástico film son algunas de las mejores prácticas al respecto. ¿Te animas a descubrirlas en detalle?

Empaqueta tus bienes para una mudanza con estos 5 pasos

Paso 1: empieza de una a tres semanas antes de la mudanza

Empaquetar y organizar las cajas de mudanza constituye la fase más importante de un traslado domiciliario. De ahí que sea recomendable iniciar este proceso con 1-3 semanas de antelación, para evitar que las prisas y el estrés te induzca a cometer errores y a olvidar objetos importantes. Así, dispondrás de tiempo suficiente para seleccionar e higienizar las pertenencias que te acompañarán en tu futura vivienda, desechando las que no. Recuerda que trabajar con suficiente antelación reducirá el estrés y la ansiedad, tan comunes durante una mudanza.

Paso 2: aprovisiónate de cajas y materiales

Las cajas y materiales de embalaje son cosas necesarias para una mudanza, y por tanto conviene aprovisionarse de las mismas en cantidad suficiente. De lo contrario, podrían surgir déficits que obliguen a realizar nuevas compras y ralenticen este proceso.

Por lo general, estos productos incluirán cajas de diverso tamaño, cintas adhesivas, papeles de plástico film y de foam, embalajes de bolitas o mantas y cobertores específicos para mudanzas, además de cualquier material de relleno que permita reducir los golpeteos y traqueteos, fuente de roturas durante el transporte.

Paso 3: empaqueta cada objeto según sus necesidades

Si te preguntas por dónde empezar a empaquetar para una mudanza, te recomendamos priorizar los muebles, electrodomésticos y objetos en general de mayor peso y tamaño. Aquellos que puedan desmontarse, quizá permitan su almacenamiento en cajas de cartón; para los que no, emplearemos mantas y cobertores de tela, que les protegerán frente a rozaduras y golpes durante su traslado.

Los dispositivos y equipos eléctricos viajarán de forma segura en sus respectivos envases de fábrica; si los mismos fueron desechados, buscaremos cajas de dimensiones equivalentes. Y en líneas generales, envolveremos en plásticos de burbujas y mantas todos los objetos pequeños y quebradizos, como las tazas, los platos, los adornos de cerámica, los espejos, las colecciones de arte, etcétera.

Paso 4: embala los muebles y objetos pesados con papel de plástico

Que las cajas para una mudanza son el elemento estrella, no hay duda. Pero no siempre son la mejor solución. La mayoría de sofás, mesas, escritorios, armarios y sillas son incompatibles incluso con las cajas de mayor tamaño. En su lugar, se usará papel de plástico film para envolverlos en su totalidad y darles una mínima protección frente a rozaduras, colisiones o salpicaduras. Sus complementos (cojines, patas, ruedas, etcétera) se introducirán en cajas separadas.

Paso 5: precinta y etiqueta las cajas

Que durante el transporte y desempaquetado las cajas presentes grietas o abolladuras es una situación de pesadilla que ninguna persona desea para sus pertenencias. Tampoco es halagüeña la confusión de desconocer el contenido de cada una de las cajas y afrontar la lotería de abrirlas al azar. Estos problemas pueden evitarse con un simple etiquetado que permite identificar qué objetos contienen cada uno de los bultos, así como la habitación en la que serán ubicados.

¿Cómo cerrar las cajas para una mudanza?

Esta cuestión, a priori baladí, es clave para garantizar la integridad de las cajas, dado el efecto fortalecedor de la cinta adhesiva en estas estructuras de cartón. El precintado se realiza, básicamente, con tres tipos de cierre: en ‘H’, en ‘L’ y en ‘U’, que pueden aprenderse en cuestión de minutos mediante cualquiera de los tutoriales disponibles online.

Salvo que la propia empresa de mudanzas se responsabilice del embalaje (un servicio que, por otra parte, goza de alta demanda en Mudanzas El Cid), es una gran idea rotular con la palabra ‘frágil’ en las cajas que contengan objetos delicados, como las vajillas, porcelanas, instrumentos musicales o colecciones de arte, por mencionar las más comunes. De este modo, el personal a cargo de su gestión y transporte identificará rápidamente los bultos susceptibles de romperse y les darán un tratamiento especial.