¿Por dónde empezar a empaquetar para una mudanza?

Sin planificación, las mudanzas pueden ser caóticas y generar incontables molestias, además de una pérdida significativa de tiempo y de dinero. Empaquetar las posesiones sin orden ni concierto, mezclando bienes sin importar el tamaño o la fragilidad, puede acarrear un deterioro de los mismos y un desperdicio innecesario de cartón, film transparente y otros materiales.

El orden y la planificación son esenciales, pero ¿por dónde empezar a empaquetar para una mudanza? Son muchas las personas que malgastan horas inventariando sus pertenencias para, finalmente, ser incapaces de priorizar unas sobre otras. Además de listar los bienes personales, deben agruparse en función de su resistencia y sus dimensiones, a fin de empaquetar los más pesados en primer lugar, de forma que estos permanezcan en el fondo mientras que los más livianos quedan en la parte superior.

Esta distribución presenta dos beneficios fundamentales: (1) proteger los objetos pequeños y frágiles frente a los golpes y el efecto del peso de los bienes más grandes, y (2) mejorar el aprovechamiento del espacio disponible, eliminando huecos que puedan provocar deslizamientos internos a causa de las inercias durante el transporte. Por esta razón, la sala de estar y la cocina son estancias idóneas para iniciar el proceso de empaquetado. Desde luego, uno de los mejores consejos para empacar en una mudanza.

En concreto, las pertenencias más livianas, rompedizas o de valor elevado merecen un tratamiento especial. Cada pieza debe envolverse en papel de estraza para evitar roces y arañazos, así como en film transparente si es susceptible a la humedad y las salpicaduras. Improvisadamente, la ropa puede ser una alternativa a los anteriores productos, por amortiguar golpes y preservar de roces, aunque lo recomendable es emplear materiales profesionales, como aconsejan las empresas de mudanzas líderes del sector.

Además, en respuesta a cómo empaquetar para una mudanza, deben rellenarse los espacios vacíos que puedan quedar en las cajas. Esta medida de precaución, destinada a prevenir el entrechoque de los objetos, se aplica con rollos de cartón, film de burbujas, espuma, papel de periódico y otros materiales similares.

Otro de los pasos para empaquetar durante una mudanza consiste en etiquetar las cajas y bultos, para que los responsables de su traslado estén informados de la naturaleza de su contenido y del modo adecuado de manipularlo. Dichas etiquetas deben adherirse a la parte frontal, no a la superior, sin ocultar las flechas indicativas y los avisos existentes de «frágil».

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